El reto
STP, líder fintech en México en infraestructura de pagos electrónicos, necesitaba modernizar su comunicación interna y gestión del conocimiento en un entorno altamente regulado y ágil.
La información se dispersaba entre correos y Slack con duplicidad y pérdida de contexto. No existía una fuente centralizada para indicadores clave, procesos, avisos de auditoría o políticas. Las áreas trabajaban en silos y el conocimiento no tenía clasificación histórica.











